
Una año mas, llega la Nochebuena, momento de celebrar con nuestros seres más queridos el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
Que su nacimiento os reconforte y os llene de esperanza. Así sea.
Un abrazo a todos/-as.
Lc 2:1 Y ACONTECIÓ en aquellos días que salió edicto de parte de Augusto César, que toda la tierra fuese empadronada.
Lc 2:2 Este empadronamiento primero fue hecho siendo Cirenio gobernador de la Siria.
Lc 2:3 E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad.
Lc 2:4 Y subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Bethlehem, por cuanto era de la casa y familia de David;
Lc 2:5 Para ser empadronado con María su mujer, desposada con Él, la cual estaba encinta. Lc 2:6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días en que ella había de parir.
Lc 2:7 Y parió a su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Lc 2:8 Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su ganado.
Lc 2:9 Y he aquí el ángel del Señor vino sobre ellos, y la claridad de Dios los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor.
Lc 2:10 Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
Lc 2:11 Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
Lc 2:12 Y esto os será por señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, echado en un pesebre. Lc 2:13 Y repentinamente fue con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, que alababan a Dios, y decían:
Lc 2:14 Gloria en las alturas a Dios, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres.
Lc 2:15 Y aconteció que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos a los otros: Pasemos pues hasta Bethlehem, y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha manifestado.
Lc 2:16 Y vinieron apriesa, y hallaron a María, y a José, y al niño acostado en el pesebre.
Lc 2:17 Y viéndolo, hicieron notorio lo que les había sido dicho del niño.
Lc 2:18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.
Lc 2:19 Mas María guardaba todas estas cosas, confiriéndolas en su corazón.
Lc 2:20 Y se volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios de todas las cosas que habían oído y visto, como les había sido dicho.